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| No seré un importante columnista, pero considero que mi opinión es semejante a la que piensan algunos. FOTO: Twitter | La República |
Hace dos años, conocí a Susana, yo era un delegado del CCONNA, organismo que su gestión había creado y ella misma se comprometió a crear antes de asumir la alcaldía, transmitía alegría, confianza, me inspiró a hacer política, e incluso lo que hizo en la Municipalidad de Lima me motivó a acompañarla en el proceso injusto de revocatoria en su contra y en su campaña por la reelección en el 2014 con Diálogo Vecinal, mi primera experiencia apoyando candidaturas. Luego de que no haya ganado y haber quedado tercera, la seguí acompañando, tenía un compromiso con el CCONNA hasta noviembre del 2014.
Llegó el 2015. Lima sin Susana, Castañeda en el poder, la prepotencia y el rencor político retornaron. La seguí acompañando, las acusaciones sobre el jacuzzi, su hermano, entre otros. Habían rumores de que Susana Villarán iba a postular a las presidenciales del 2016, no lo entendía. Pasaron unos meses hasta que Susana decidiera participar en elecciones. La razón: Impedir que el Fujimorismo regrese. La seguí acompañando en esa idea, ella no cambió de principios, cambió de opinión, cosa que siempre es bueno, pues todo depende de la situación. Yo tampoco quisiera que el Fujimorismo regrese, seguí en esa linea.
Mi domingo me iba bien, me entero de que Susana sería primera vicepresidenta de Urresti. Sí, de quien es acusado de asesinar a un periodista, cosa que aún no está comprobada y tiene el derecho a presunción de inocencia. No me imaginaba a Susana postulando con el nacionalismo, para nada. Pese a eso ella es coherente con lo que dice: Urresti siempre ha dado justo en el blanco con Keiko Fujimori y con Alan García, simplemente sus verdades, ambos quieren impedir que el Fujimorismo regrese.
Susana ha sido una buena exalcaldesa, se enfrentó a las mafias, es honesta y transparente, no me arrepiento de haberla apoyado. Intenta ser protagonista en estas elecciones, pero no me agradó definitivamente la idea de que se una a la fórmula salvavidas del partido de gobierno. La quiero mucho, no la acompañaré ahora, espero en otra oportunidad lo pueda hacer y con mucho gusto. Que la fuerza te acompañe.
