Casualmente, cuando intentamos conocer a alguien, platicar, salir y lograr sacar una cita a toda costa, vemos cualquier medio e instrumento para saciar esa necesidad de estar con alguien que, en todo ser humano, es parte de su instinto.
No
todos piensan así, como se suele conocer, en todo mundo, y más aún en un mundo
en donde la tecnología nos mantiene comunicados día a día mediante el internet,
miles de redes con millones de cuentas nos rodean en este mundo virtual, cada
uno con distintas intenciones.
Cuando
intentamos conocer personas, lo solemos hacer para buscar sexo, otros para
conseguir más amistades y así hacerse popular y también están los que,
ilusionadamente, buscan a esa persona que los puede acompañar parte de su vida,
yo solo la utilizo para las dos últimas opciones.
Como ha
avanzado el tiempo, soy consciente de que ilusionarse a corto plazo es lo más
ingenuo que puede hacer una persona si busca una relación seria con alguien y
es más, como ha ido pasando este tiempo y como dice la frase “Donde reina
hormona no manda neurona” he estado pensando constantemente si, me iría bien,
algo casual por ahí. Mi amigo lo alardea, pues “estar arrecho no es lo mío,
busco a alguien y me la tiro” lo dice de la manera más normal, que de mi parte
no me saldría algo así.
Los
chats, mensajes y “stalkeadas” en redes sociales, intercambio de piropos, a
veces nos asienta, pero lo he estado malinterpretando como cariño, fue muy erróneo
pensarlo así.
Si vas
a jugar, asegúrame de que me divierta y si nos divertimos hazlo sin compromiso alguno,
pues ahí está el error. No es inmoral ser “pulpo” si no estás con alguien,
juega, haz lo que quieras, pero si buscas algo serio, tómatelo enserio y deja
que fluya pues si juegas ya nadie te creerá y te quedarás solo en el momento que
dejes ser atractivo físicamente, pues la juventud no es eterna.