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| Una reforma que pierde su original estructura pero que puede ser una realidad solidaria FOTO: Correo |
Todos los limeños la vimos iniciar, con críticas, revocatoria, huelgas y todo, se empezó con una reforma del transporte en nuestra ciudad caótica de Lima.
La reforma del transporte no empezó con un lucido Metropolitano como lo pretende decir ahora el alcalde de Lima, Luis Castañeda. En la gestión de Susana Villarán se empezó con un paquete de ordenanzas que regulaban el sistema de transporte público entre ellos la Ordenanza 1538 y 1595 que congelaban la flota para evitar la sobreoferta de vehículos y la de una implementación de un programa de chatarreo para poder así reemplazarlos por unos buses mejores y más modernos.
El Corredor azul es solo un corredor complementario de un corredor de integración que se conecta a una ruta de aproximación . Sí, eso se le llama el Sistema Integrado de Transporte (SIT), este se creo con la ordenanza 1613, pues este sistema estaba proyectado a mejorar de manera profunda el sistema.
¿Cómo están las cosas ahora?
Es cierto que durante la gestión de Villarán han tenido una relación distanciada con la Municipalidad del Callao pues por los varios cuestionamientos hacia el sistema comisionista afiliador que se practica desde hace muchos años.
Al ver que la nueva gestión anula las licitaciones de las rutas de integración y aproximación sería un intento de desmantelar la propuesta inicial de un sistema integrado, sin embargo la Municipalidad en un comunicado se justificó al decir que habían observaciones por parte del MEF y la Contraloría. El comunicado solo presenta el problema que causó la anulación de las mencionadas licitaciones mas no lo que harían para que esto mejore o se resolviera.
La última reunión entre autoridades limeñas y chalacas nos dejaría a entender una reforma a la reforma, sin embargo si pretende retroceder de lo que hemos avanzado hasta ahora sería un grave error que dudo que lo haga por cálculo político.

